lunes, 13 de agosto de 2012

Un cuento sin terminar


Habías comprendido que ya no podías ser llamada niña, eras responsable de tus actos. Siempre lo has sido.

Miraste por la ventana de aquel cuarto oscuro, uno donde has vivido sola toda tu vida, a pesar de que dicha ventana estuviera abierta, no podías salir. La noche era fría.
Siempre suspiraste al ver la luna por ahí, no te daba miedo estar sola y te sentabas a jugar con lo que encontrases, tu vida ahí dentro era realmente aburrida. El frío era insoportable, algunas noches te arrinconabas y te hacías bolita para evitarlo, y tu vida seguía siendo realmente aburrida.

Una noche pasó algo diferente, encontraste un hoyito muy pequeño, casi invisible en la pared a un costado. Curiosa te acercaste a mirar, y te percataste de que había una niña sentada que abrazaba sus rodillas, observaste sus ojos, y sin darte cuenta comenzaste a llorar.
Esa imagen parecías ser tú. Aquella niña presintió que la veías y correspondió a tu mirada, primero mostró sorpresa y luego te sonrió débilmente. Tú aún impactada por el descubrimiento seguías mirándola, entonces ella se puso de pie y se dirigió a mirar el hoyito también.

-¿Has venido por mí?- preguntó mientras te veía.

-No- contestaste

-Oh ¿entonces yo he venido por ti?- cuestionó de nuevo, a lo que tú confusa respondiste

-No lo sé-

Sin decir nada más, dejó de verte por aquel agujero, se colocó frente a la pared que las separaba y comenzó a golpearla una y otra vez ,con sus puños llenos de fuerza.

-¿¡Pero qué haces!?- gritaste algo asustada, haciéndote para atrás. No entendías lo que esa otra persona tenía en la cabeza, no sabías sus intenciones.

-Ya tengo una razón para salir de aquí-

-¿Una razón? ¡Por favor deja de golpear el muro! ¡Te lastimarás!- exclamabas preocupada, porque habías visto por ese agujerito como sus puños comenzaban a sangrar un poco. Esa otra persona era tan diferente a ti, parecía insensible a los golpes y el sangrado, entonces apoyó ambas manos, se agachó y te miró por el hoyito, dejándote admirar el coraje de su rostro.

-Sí, una razón. Esa razón eres tú-

Tus ojos se abrieron, no podían asimilar aquellas palabras que esa persona te había pronunciado.

-No me importa si duele, no me importa si he de quedarme sin manos. Esperé mucho tiempo a que alguien pudiera verme, esperé tanto a que alguien pudiera verme, esperé tanto a que alguien se atreviera a llorar por mí. Simplemente sé que necesitaba algo, y ese algo eres tú-

 Aquella persona continuó golpeando con fuerza, después te pusiste de pie y comenzaste a imitarlo. Hubo un momento de emoción y confusión al mismo tiempo, hasta que esa otra persona se detuvo y dijo:

-¿Vas a intentarlo? ¿Tú?... no sé que decir…

-Seguiré intentando porque tú lo haces- dijiste

-¿Enserio?

-Sí, quiero salir de aquí, quiero poder contra este gran muro que nos separa a ambas. Quiero ver tus ojos con mi rostro cerca del tuyo- .

Por primera vez en tu vida ahí dentro te habías armado de valor para que el dolor se borrara de tu cabeza. Ella que ya había dejado de golpear, entrecerró la mirada, sonrió con calidez y susurro:

-Gracias…

Y la historia continua sin final…




2 comentarios:

  1. Y el sonrojo no se va..
    Es esa la magia que tu me das..
    Voluntarios sustentos de amor..
    Partidos en el aire de un corazón..

    Que intensa es la pasión.

    recuerdos de esa historia, realmente hasta la fecha la seguía recordando, es un escrito muy hermoso que viene de una hermosa persona llamada mi linda evan. ♥

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